El gélido conflicto ucraniano
¿Cómo afecta el conflicto en Ucrania a la crisis climática?
La gran dependencia energética europea, una herramienta útil para Rusia
Desde el pasado 30 de octubre, Rusia comenzó a reforzar su presencia militar cerca de la frontera con Ucrania, lo que ha hecho saltar las alarmas a nivel internacional. El objetivo inicial de Putin es disuadir a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de tener presencia en Ucrania, pues Ucrania ha expresado desde hace años su intención de ingresar. Tanto el presidente de EEUU, como los principales países europeos y la OTAN se esfuerzan por visibilizar la unidad y coordinación frente a esta acumulación de fuerzas militares rusas en la frontera y en dar una respuesta "contundente" si Putin atacara Ucrania.
¿Qué tiene que ver esto con la crisis climática?
El ártico. Rusia -cuarto emisor de CO2 del mundo- extrae gas y petróleo del Ártico, que vende en grandes cantidades a la Unión Europea, influyendo en el calentamiento global con la destrucción del mar helado del norte.
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| Nord Stream 2 |
Y en cuanto al petróleo, de los 440 millones de toneladas de crudo que Europa importó, el 27% provino de Rusia, según Eurostat.
Y no es que Rusia sea negacionista público de la crisis climática, es más, Rusia admite que el cambio climático existe, pero, al mismo tiempo,
seguirá con las perforaciones en el Ártico en busca de gas y petróleo
para transportarlo por un mar cada vez más derretido porque Occidente
los compra. Incluso prevé para 2035 incrementar en un 35% la producción de gas en el Ártico y un 52% la de carbón. Lo que es una locura, teniendo en cuenta que la región ártica es una de las zonas que más padecen el efecto invernadero, como para querer explotarla con campos de extracción de combustibles fósiles, que son precisamente los causantes de la alteración climática.
Y es que la exposición europea al conflicto de Ucrania es de mayor intensidad que la estadounidense. La subida de los precios energéticos en Europa, actualmente elevados, son un gran foco de inquietud. La economía europea ya afectada por ómicron, verá los precios de la luz más tensionados por la crisis con el primer sumistrador de gas y petróleo de Europa. Por tanto, la preocupación europea ante el conflicto ruso reside en la posibilidad del cierre del grifo del gas ruso que atraviesa Ucrania, estando además en invierno.
Entonces ¿quién es el verdadero culpable? Rusia, quien hace la vista gorda con la crisis climática, únicamente pensando en su economía, pero que ve favorecido el
abuso en la extracción de fósiles por sus compradores, o Europa, que es quien los consume. Por otro lado, la UE no puede ignorar su dependencia energética de Rusia a la hora de situarse en el lado ucraniano del conflicto.

https://www.eldiario.es/internacional/rusia-ucrania-otan-claves-tension-frontera_1_8548114.html
https://www.eldiario.es/sociedad/artico-clave-conecta-cambio-climatico-crisisucrania_1_8691606.html
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-60175579

Muy interesante la entrada. Creo que nos muestra otro punto de vista del conflicto entre la OTAN y Rusia del que apenas se está hablando en los medios de comunicación (si eso algún periodista o experto en redes sociales). Creo que como en todo, es tan culpable el que vende como el que compra, y además está claro que Rusia conoce sus fuentes de ingreso, y mientras que la demanda exista no van a desaprovechar la oportunidad de vender recursos, y más a la UE, un comprador fiable y con buena infraestructura. Veremos que ocurre si al final acaba estallando el conflicto bélico, en el que, una vez más, EEUU parece tener la última palabra y de todos los implicados es al menos que afectaría la guerra. Un saludo :)
ResponderEliminarGracias por tu comentario.
EliminarEstoy con Diego en que tu entrada es interesante y merece reflexión.
ResponderEliminarPuedo intuir las motivaciones que han llevado a Rusia a amenazar con una invasión a Ucrania. Y es precisamente eso lo que teme Ucrania, y ese es el motivo por el cual desea incorporarse a la OTAN. Si quiere no perder influencia en los países de tu entorno, Rusia debería haber utilizado otra estrategia que la de la confrontación. Ya vimos como en 2014 terminó por anexionarse la península de Crimea, y cómo ha desestabilizado dos regiones importantes de Ucrania.
En cuanto a la dependencia energética de Europa y, en concreto de Alemania, debemos buscar las causas de ello, tal vez en la decisión de desmontar todas las centrales nucleares del país. Ahora, a consecuencia de este conflicto, Europa no ha tenido más remedio que declarar algo que ya sabíamos, que la energía nuclear es verde, no genera gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, y que los potenciales problemas de riesgo de contaminación radiactiva, siendo importante considerarlos, nada tienen que ver con el cambio climático, y menos si ya tienes la central y todas las instalaciones anejas montadas. La apuesta por las energías renovables tiene que ser decidida pero no suicida.