La otra cara de la criptomoneda.


LA OTRA CARA DE LA CRIPTOMONEDA

   
Como segunda entrada vengo a poner sobre la mesa un tema que si bien es conocido por todos, pues su fama no hace más que crecer, sus consecuencias medioambientales apenas son tratadas en ningún medio. Me refiero a las criptomonedas y permíteme decirte que si no sabes de lo que hablo, vives un poco ajeno al mundo actual. 
 

El término de criptomoneda nace hace relativamente poco, con el lanzamiento del Bitcoin en 2009, entonces es entendible que generaciones que no nacieron digitalizadas no entiendan el concepto. Una criptomoneda es un activo digital que emplea un cifrado criptográfico para garantizar su titularidad y asegurar la integridad de las transacciones, vamos, algo así como dinero que no existe de forma física, si no que se almacena en una especie de cartera digital. Existen muchos tipos de criptomoneda y a diferencia de los sistemas tradicionales, no están reguladas ni controladas por ninguna institución, además, su valor varía en función de la oferta y la demanda.


Después de hacernos una idea básica de lo que son las criptomonedas, te animo a que investigues más sobre el amplio mundo que suponen y descubras el por qué tanta gente piensa que son el futuro, pues en este post me limitaré a hablar de la gran contaminación que suponen para el medioambiente.


Te preguntarás, ¿cómo va a contaminar algo que ni siquiera existe físicamente? Pues sí, es que no es exactamente la criptomoneda la que afecta al medioambiente, la acción que lo daña es la que 'fabrica' la moneda, la 'minería'. El enorme gasto de energía que conlleva el minado de la criptomoneda, se debe a las infraestructuras necesarias para llevarlo a cabo. Superordenadores repartidos por todo el mundo que requieren de alta potencia (pues no se puede minar con cualquier ordenador), y que consumen mucha energía. Según un estudio de la Universidad de Cambridge, la red de la moneda más famosa, el Bitcoin, consume anualmente más energía que todo el país argentino junto. En Irán por ejemplo, el 26 de mayo de este año prohibieron el minado de Bitcoin durante cuatro meses, pues estaba provocando apagones a nivel nacional. El mismo Elon Musk, director de Tesla (compañía de automóviles eléctricos), indicó en su cuenta de Twitter que no permitiría el pago de sus coches en Bitcoin, justificando que cada vez hay un mayor uso de combustibles fósiles. Como es obvio, la adquisición de coches eléctricos para evitar emisiones de carbono por medio de criptomonedas altamente contaminantes, carece de sentido.


Por tanto, es cuestionable la sostenibilidad de este sistema, pues cada vez son más los que muestran interés en él, lo que hará necesaria la creación de más puntos de minado. Aunque, otras monedas alternativas parecen ser más respetuosas con el medioambiente, mientras el Bitcoin siga posicionada como la más famosa, nuestro planeta seguirá sufriendo las consecuencias de esta creciente actividad. En mi opinión, la criptomoneda va a ser el futuro de la economía global, simplemente hace falta un mayor estudio y perfeccionamiento de su desarrollo, para reducir su impacto al mínimo.

 

¿Qué son las criptomonedas?

La contaminación de la moneda digital.

¿Por qué requiere de tanta energía?

Contaminación ambiental

Comentarios

  1. Es muy interesante este planteamiento. Pienso que, en cualquier caso, el valor que adquiere la criptomoneda viene precisamente de lo difícil y costoso que es producirla. Si fuera fácil y barato, todo el mundo estaría produciendo y, como consecuencia de ello, no valdría nada.
    Por mi parte, pienso que no, que el futuro no debe pasar por las criptomonedas, que es un bluf, una estafa que, en algún momento, se vendrá abajo.

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